De quién es la culpa

No me culpes hoy de tu desdicha, que no fui yo quien abrió las puertas para dejarme entrar, yo soy yo, tú eres tú, yo estoy siendo así y así seré hasta que decida hacer algo. Si no me quieres, bien pueda y me sacas de tu vida. Yo no tengo las riendas... Hacía dónde te dirijas y a quien lleves es tu decisión, ya verás si me dejas continuar a tu lado. Lo que ha pasado, pasa y pasará contigo es tu responsabilidad. Nadie más es villano, ni el protagonista de tu propia historia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Soñando

Darte Gracias